Ciencia y filosofía en el Helenismo - Tema 5 Filosofía EBAU 2024

Índice

    Introducción

    El Helenismo fue una etapa de la historia que abarcó desde la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. hasta la conquista romana de Egipto en el 30 a.C. Este período se caracterizó por una intensa mezcla de culturas y un florecimiento intelectual sin precedentes, donde se fusionaron la herencia griega y oriental.

    Tras la desaparición de Alejandro Magno, su vasto imperio se dividió en diferentes reinos helenísticos gobernados por dinastías. Esta fragmentación política contribuyó al surgimiento de un mundo multicultural, donde las ciudades-estado griegas perdieron su independencia y se convirtieron en centros culturales cosmopolitas.

    El Helenismo fue una época de intercambio cultural y comercio entre las distintas civilizaciones del Mediterráneo y Asia, lo que propició el desarrollo de un sincretismo cultural y filosófico. Las escuelas filosóficas de la antigua Grecia continuaron su evolución, pero también emergieron nuevas corrientes como el estoicismo, el epicureísmo y el escepticismo.

    La ciencia helenística

    Hiparco de Nicea

    Durante el período helenístico, la ciencia experimentó un florecimiento significativo en las distintas regiones del mundo mediterráneo y más allá. La combinación de diversas culturas y tradiciones dio lugar a una efervescencia de ideas y teorías que enriquecieron el conocimiento científico de la época.

    En el campo de la astronomía, figuras como Hiparco de Nicea destacaron por sus observaciones y cálculos precisos de la posición y movimiento de los astros. Hiparco desarrolló el primer catálogo estelar, que contenía la ubicación y magnitud de más de mil estrellas, sentando las bases para el estudio posterior de la astronomía.

    Por otro lado, en las matemáticas, el matemático griego Euclides es conocido por su obra "Elementos", una recopilación sistemática de geometría basada en axiomas y postulados. Este trabajo se convirtió en un referente durante siglos y sigue siendo fundamental en la enseñanza de la geometría hasta nuestros días.

    La medicina también experimentó avances significativos en el período helenístico. La figura de Galeno, médico y filósofo, destacó por sus estudios sobre anatomía y fisiología, sentando las bases para el conocimiento médico durante la Edad Media y el Renacimiento.

    La filosofía helenística

    El período helenístico fue una época de profunda reflexión filosófica que abrió nuevas sendas en la búsqueda del conocimiento y la sabiduría. La filosofía helenística se caracterizó por su enfoque en la ética y la búsqueda de la felicidad, así como por la influencia de diversas tradiciones filosóficas de la antigüedad.

    Orígenes y principios del Estoicismo

    El estoicismo

    El estoicismo

    El estoicismo se originó en la ciudad de Atenas y recibió su nombre del lugar donde Zenón solía enseñar: el Pórtico Pintado (stoa poikilé). Los estoicos creían en la búsqueda de la virtud y la sabiduría como el camino hacia la felicidad y la tranquilidad interior. Sostenían que las personas deben vivir en armonía con la naturaleza y aceptar las circunstancias de la vida con serenidad y resignación.

    El dominio de las emociones y la apatía

    Uno de los pilares fundamentales del estoicismo es la idea de que las emociones y los deseos irracionales son la causa del sufrimiento humano. Los estoicos promovían la apatía, que no se debe confundir con la indiferencia, sino más bien con la capacidad de mantener la calma y la serenidad en medio de las adversidades. Para ellos, la razón y la virtud deben regir nuestras acciones, y debemos aprender a aceptar con ecuanimidad tanto las alegrías como las penas de la vida.

    El cosmos y la providencia divina

    El estoicismo abrazaba una visión determinista del universo, considerando que todo está regido por una fuerza divina y racional, conocida como "logos". Según esta concepción, el cosmos es un todo ordenado y armónico, y cada individuo es parte de este orden cósmico. Así, los estoicos creían en la existencia de una providencia divina que guía y gobierna todas las cosas, y que todo lo que sucede en el universo está destinado a ocurrir.

    Vivir de acuerdo con la naturaleza

    Para los estoicos, la clave para alcanzar la felicidad radica en vivir de acuerdo con la naturaleza y en armonía con el logos divino. Esto implica reconocer nuestra propia insignificancia en comparación con el cosmos y aceptar nuestras limitaciones como seres humanos. La filosofía estoica nos invita a vivir de manera virtuosa y ética, cultivando la sabiduría, la justicia, la valentía y la moderación en nuestras acciones.

    La muerte y la tranquilidad del alma

    El estoicismo también abordaba la cuestión de la muerte y proponía una actitud serena y desapegada hacia ella. Los estoicos veían la muerte como una ley natural del universo y una parte inevitable de la vida. Creían en la inmortalidad del alma y sostenían que, al vivir de acuerdo con la virtud, el alma alcanzaría una existencia eterna y tranquila en armonía con el logos divino.

    El epicureísmo

    Principios fundamentales del epicureísmo

    Para los epicúreos, la búsqueda de la felicidad se basaba en una vida de placer moderado y el rechazo de las pasiones y deseos desmedidos. Sin embargo, es importante destacar que el placer para los epicúreos no se refería a la satisfacción de los placeres sensuales y materiales, sino más bien al logro de una vida serena y libre de perturbaciones mentales y emocionales. Consideraban que el placer era la ausencia de dolor y sufrimiento.

    La ataraxia: la tranquilidad del alma

    El epicureísmo enseñaba la importancia de alcanzar la ataraxia, que es una forma de tranquilidad del alma. Esto implicaba liberarse de los miedos, las ansiedades y los deseos descontrolados que perturban la paz interior. Los epicúreos creían que la clave para alcanzar la ataraxia era vivir en armonía con la naturaleza, evitando el exceso y la exageración en las aspiraciones y deseos.

    La amistad y la comunidad

    Para los epicúreos, la amistad era un aspecto fundamental de una vida feliz y plena. Consideraban que las relaciones amistosas eran esenciales para el bienestar emocional y el apoyo mutuo en la búsqueda de la felicidad. La comunidad también desempeñaba un papel significativo, ya que se valoraba la vida en sociedad y el disfrute de momentos compartidos con otros.

    La muerte y la tranquilidad final

    El epicureísmo abordaba también la cuestión de la muerte, proponiendo una visión serena y desapegada hacia ella. Consideraban que la muerte no era motivo de temor, ya que al morir se disipaban todas las sensaciones y experiencias, y por lo tanto, no había nada que temer. La muerte simplemente marcaba el fin de la existencia consciente, y no había lugar para la eternidad o la vida después de la muerte.

    El escepticismo

    El escepticismo fue una destacada corriente filosófica que surgió durante la época helenística en la antigua Grecia. Su principal objetivo era alcanzar la ataraxia, una forma de tranquilidad y paz interior, a través de la suspensión del juicio y la renuncia a la búsqueda de certezas absolutas.

    El escepticismo se originó en la escuela filosófica fundada por Pirrón de Elis en el siglo IV a.C. Pirrón viajó a la India y tuvo contacto con filósofos indios y persas, lo que influyó en su pensamiento y lo llevó a cuestionar la posibilidad de alcanzar un conocimiento objetivo y seguro.

    La duda metódica

    Los escépticos sostenían que la realidad es inaccesible en su totalidad y que nuestras percepciones y juicios están limitados por nuestras facultades cognitivas y los sentidos. Por lo tanto, no podemos afirmar nada con certeza absoluta. En lugar de caer en la incertidumbre, los escépticos adoptaban la duda metódica, suspendiendo el juicio sobre cualquier afirmación o creencia.

    La ataraxia a través de la epoché

    La epoché era el principio central del escepticismo y consistía en la suspensión del juicio y la renuncia a toda opinión dogmática. Al evitar cualquier afirmación categórica, los escépticos buscaban alcanzar la ataraxia, una tranquilidad del alma que proviene de liberarse de la ansiedad y el conflicto mental causados por la búsqueda de certezas.

    La inconmensurabilidad de los criterios

    Los escépticos también cuestionaban la posibilidad de establecer criterios racionales para evaluar la verdad o la falsedad de una afirmación. Sostenían que cualquier criterio propuesto podría ser refutado por otro criterio igualmente válido, lo que llevaba a la inconmensurabilidad de los criterios y, por lo tanto, a la imposibilidad de alcanzar una verdad objetiva.

    El período del Helenismo marcó una etapa de interacción significativa entre la ciencia y la filosofía. Los pensadores helenísticos exploraron diversas corrientes filosóficas y buscaron el conocimiento científico a través de la observación y la experimentación. Las escuelas estoicas y epicúreas dejaron un legado en el desarrollo de la ciencia, aportando perspectivas deterministas y empiristas. Aunque con enfoques distintos, la coexistencia de la ciencia y la filosofía durante el Helenismo demostró una rica interacción que influyó en la comprensión del mundo y el universo.

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