Círculo cromático: Qué es y cómo hacerlo

Círculo cromático: Qué es y cómo hacerlo

El círculo cromático es uno de los elementos más importantes a la hora de desempeñar tareas relacionadas con el terreno artístico y del diseño.

El estudio y comprensión de este elemento resulta esencial para llevar a buen término un correcto trabajo artístico. Conocer en profundidad el círculo cromático arrojará luz acerca de la naturaleza del color y la mejor manera de usarlo.

Con ánimo de ilustrar esta idea, pensemos, por ejemplo, la cantidad de combinaciones por analogías y por contrastes que podemos lograr con su apoyo.

Por otro lado, conocer qué colores pueden combinar correctamente entre sí para conseguir coloraciones nuevas.

Así pues, es posible lograr una enorme cantidad de ventajas si tenemos muy presente el círculo cromático. De esta manera, el artículo de hoy se centra en despejar todas aquellas dudas que puedan frenar el correcto uso de esta herramienta artística.

Para empezar, explicaremos qué es exactamente el círculo cromático; tras dejar claro este concepto, os mostraremos las técnicas idóneas para hacer un círculo cromático perfecto, atendiendo a las dos posibles elaboraciones: el círculo cromático de 12 colores y el de 36 colores.

Antes de comenzar, es importante que tengas en cuenta que muchos de los aspectos relacionados con la comprensión y elaboración correcta del círculo cromático proceden de la óptica, así como también de la labor de mezclar colores y comparar los resultados obtenidos.

Índice

    ¿Qué es y para qué sirve el círculo cromático?

    Para conocer en profundidad la esencia del círculo cromático, resulta esencial que tengas meridianamente claro el concepto, es decir, la respuesta a la pregunta: ¿Qué es el círculo cromático? Es una de las primeras cosas que se deben conocer a la hora de estudiar diseño gráfico, por ejemplo.

    Bien, en esencia se trata de una representación gráfica. Esta representación está compuesta por colores que se disponen de manera ordenada según son visibles a través del ojo humano. La manera de ordenarlos sigue una estructura basada en los matices y tonos de estos colores.

    El eje vertebrador de la ordenación de los colores reside, sin embargo, en la colocación de los colores primarios en puntos opuestos. Una vez se han dispuesto estos colores, a continuación se colocan sus derivados. Esta derivación emana, precisamente, de la combinación entre sí de los colores primarios.

    Ahora bien, es capital que tengas muy en mente cuáles son exactamente los colores primarios, porque de esta idea parte todo lo demás. Pero antes, debes saber qué es un color primario.

    Se trata de un color (también conocido como primitivo) que no puede surgir de ninguna forma a partir de las combinaciones de otros colores.

    Sin embargo, este punto es algo relativo, ya que depende de la respuesta biológica que se produzca desde nuestro propio ojo, es decir, de la cantidad luminosa de color que sea capaz de captar nuestros órganos oculares.

    ¿Qué es y para qué sirve el círculo cromático?

    ¿Cuáles son los colores primarios?

    Si  bien es cierto que hay que tener presente esos últimos avances científicos en cuanto a la percepción de la luz y el color, de manera tradicional se puede hablar de tres colores primarios, en base a los cuales se han generado los primeros círculos cromáticos:

    • Rojo
    • Azul
    • Amarillo

    Estos tres colores primarios han dado como resultado el primer modelo de color conocido como RYB (por sus siglas en inglés: Red -rojo-, Yellow -amarillo-, Blue -azul-). Este modelo de color responde a un tipo de modelo llamado de síntesis sustractiva, esto es, su base se sustenta en aquellas sustancias que captan la luminosidad. El modelo RYB es el modelo que suele usarse en el arte.

    De esta manera, este modelo es el primero que comienza a usarse con el fin de comprender y manejar correctamente la coloración y el círculo cromático.

    Así como existen modelos de síntesis sustractiva, también los hay de síntesis aditivas; bien, pues al contrario de lo que sucedía con el modelo RYB, los modelos de síntesis aditiva tienen su razón de ser en la cantidad de luz emanada.

    Este modelo comprende los colores no como diferentes pigmentos que van emergiendo debido a las diversas combinaciones de varios colores primarios, sino que los colores elaboran una gama de matices debido a diversas fuentes lumínicas.

    Este último modelo del color ha tenido un gran impacto en la tecnología del presente, gracias a la cual emergen los colores en los dispositivos digitales tales como el ordenador, la televisión o los teléfonos inteligentes.

    Los colores primarios divergen en el caso del modelo de síntesis aditiva; así, los colores primarios en este segundo modelo corresponden al rojo, el verde y el azul, aunque existen variedades.

    En los modelos de síntesis aditiva debes tener en cuenta que el círculo cromático cambia.

    Con todos estos datos básicos en mente, ahora nos centramos en la elaboración del círculo cromático en sí y, para ello, nos vamos a centrar en el primer modelo, el RYB, que es el que nos interesa.

    ¿Qué colores se mezclan para hacer el círculo cromático?

    La realidad es que todo círculo cromático se compone de un trío de colores primarios. Estos colores deben estar dispuestos en los vértices de un triángulo equilátero. En el momento en el que se juntan los tres colores primarios va emergiendo un degradado de coloraciones y matices entre ellos: es así como aparecen los colores derivados y, como consecuencia, la gama de colores propia del círculo cromático.

    Es posible encontrar círculos en los que los nuevos colores se representen separados, en segmentos pequeños del círculo, mientras que, en otros casos, se representan los colores de manera difuminada, fruto de la combinación de los colores primarios.

    Así pues, existen muchas maneras de elaborar un círculo cromático ya que, además, existen varios tipos de esta herramienta. Las tipologías que pueden emerger dependerán de la cantidad de colores representados. Por otro lado, debes tener presente que la cantidad de colores que surgirán de un círculo cromático, sea cual sea su tipología, será un número par.

    Existen varias categorías de círculo cromático, entre ellas:

    • El círculo cromático básico, con tan solo 6 colores.
    • El círculo cromático de 12 colores.
    • El círculo cromático de 36 colores.

    La cantidad de colores que pueden combinarse entre sí es infinita. Es por este motivo por el que se pueden llevar a cabo círculos cromáticos con una enorme variedad de tonalidades y matices. Sin embargo, los tres tipos que hemos comentado anteriormente son los más usuales.

    Así, debes multiplicar por 3 la cantidad de colores del círculo inmediatamente anterior y que sea más pequeño. Es de esta manera como obtenemos el círculo cromático de 36 colores a partir del de 12, y como emergería un nuevo círculo de 108 colores a partir del de 36.

    Otra idea importante a tener en cuenta antes de realizar un círculo cromático es que se precisan ciertos conocimientos de geometría para llevar a cabo este elemento correctamente. Entre otras cosas, debes saber que una circunferencia tiene 360 grados; este dato es fundamental, ya que a partir de esta idea es posible dividir bien el arco de la circunferencia en sí. Debes contar con un buen compás, entre otras herramientas.

    ¿Cómo se hace un círculo cromático paso a paso?

    El modelo básico es, sin duda, el más sencillo de llevar a cabo ya que solo contiene 6 colores. Con el fin de hacerlo correctamente, debes comenzar dibujando un círculo desde un punto de vista geométrico.

    Una vez hecho esto, deberás dividir su arco en iguales segmentos, es decir, los 360 grados que mide la circunferencia, entre los 6 colores que queremos representar, lo que da como resultado segmentos de 60 grados exactos. Para llevarlo al papel necesitarás un buen compás y un transportador de ángulos.

    Toma el compás y sitúa la punta afilada en el punto que señala 0 grados y la punta con lápiz sitúala en el punto señalado por 60 grados; así, conseguimos la extensión exacta de los segmentos que precisamos. Por último, tan solo tendrás que repetir 6 veces la misma operación hasta dividir el arco de nuestro círculo.

    Una vez tengas el círculo delineado, toma los colores primarios y rellena los segmentos de manera alterna: amarillo, azul y rojo, dejando, junto a cada uno de ellos, un hueco en blanco.

    • Entre el amarillo y el rojo aparece el color naranja.
    • Entre el rojo y el amarillo aparece el verde.
    • Entre el azul y el rojo aparece el morado.

    Los seis segmentos que hemos dibujado conforman los seis apartados de nuestro círculo cromático básico: azul, rojo, amarillo, morado, verde y naranja.

    Es posible observar los colores elementales de fondo y, junto a ellos, la presencia de los matices o colores derivados. Esta herramienta gráfica se comprende rápidamente a través del círculo cromático básico, por lo que aconsejamos que se lleve a cabo el primero en aras de profundizar en él sin grandes esfuerzos.

    Hemos comentado en líneas precedentes que el círculo cromático puede expandirse, de manera que podemos obtener una gama mucho más amplia de colores. Si bien la elaboración es un poco más compleja, el resultado es la obtención de un círculo más avanzado y con la presencia de muchas más tonalidades y colores secundarios.

    Pasemos a analizar la elaboración del círculo cromático de 12 colores y el de 36.

    Círculo Cromático de 12 colores

    Bien, en el caso del círculo cromático de 12 colores, será necesario repetir algunos de los pasos que hemos realizado en el apartado anterior.

    Primero, deberás dividir la circunferencia del círculo en 12 segmentos; es decir, 360 grados entre 12, que da como resultado 30 grados. La apertura de este ángulo permite su elaboración a partir de una escuadra, aunque también es posible llevarlo a cabo  mediante un compás y un transportador de ángulos, tal y como hemos explicado en la elaboración del círculo cromático básico.

    Tal y como sucedía anteriormente, una vez hemos dividido nuestro círculo en 12 segmentos de 30 grados cada uno, procederemos a rellenar cada hueco con los colores primarios, pero, ojo, además de colocarlos de manera alterna, deberemos prestar atención a dejar 3 segmentos vacíos en lugar de 1 solo.

    Los doce colores que emergerán de nuestro círculo cromático serán los siguientes: amarillo, naranja amarillento, naranja, naranja rojizo, rojo, violeta rojizo, rojizo, violeta azulado, azul, verde azulado, verde y el verde amarillento.

    Gracias a la obtención de este círculo cromático podrás conseguir una gama más amplia de colores; pese a ello, continúa siendo poco práctico, por lo que pasamos a analizar el de 36 colores, que te dará una perspectiva del color mucho más rica y compleja.

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    Círculo Cromático de 36 colores

    Por último, tenemos el círculo cromático de 36 colores: deberá contar con un radio amplio, ya que si se hace pequeño, apenas se apreciarán las variedades de color. A continuación, pasamos a dividir su arco; 360 grados de la circunferencia entre 36 segmentos, lo que da como resultado pequeños apartados de 10 grados cada uno. Así, pasamos a delinear nuestro círculo siguiendo las indicaciones referidas en los apartados anteriores.

    En este círculo, lo que sobresale es la enorme cantidad de huecos vacíos que aparecen una vez hemos dispuesto los tres colores primarios: 11 segmentos en total. Esta cantidad es esencial porque es la que nos ofrecerá la mayor cantidad de matices y tonalidades.

    Debes tener en cuenta que, en el caso de los modelos aditivos de color (de los que hemos hablado en líneas precedentes, basado en el comportamiento de la luz y no en la de los pigmentos) no se llevan a cabo divisiones en el círculo cromático. En este tipo de modelos lo que emerge es una especie de degradado constante, a partir del cual se eligen los colores secundarios o matices que se precisen.

    No cabe duda que el estudio del comportamiento del color es esencial, tanto en el terreno artístico, como en el tecnológico, para hacernos avanzar como seres humanos en particular y como sociedad en general, por lo que aconsejamos el estudio profundo a partir de herramientas como el círculo cromático que nos pueden facilitar en gran medida la tarea.

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