Compaginar estudios y trabajo: Consejos para conseguirlo

Compaginar estudios y trabajo Consejos para conseguirlo

Puede suceder que en algún momento de la vida estudiantil, sea necesario compaginar estudios y trabajo. A primera vista, puede parecer una tarea casi imposible de realizar, aparentemente por la lucha contra el tiempo a lo largo del día. Sin embargo, todo se trata de saber crear rutinas que permitan que sea mucho más fácil la tarea de estudiar y trabajar a la vez. Muchas personas han logrado realizar esta conciliación con éxito, y han adquirido hábitos que luego favorecen el rendimiento durante la vida laboral.

Índice

    Recomendaciones para compaginar estudios y trabajo

    Compaginar estudios y trabajo Consejos para conseguirlo

    Estudiar y trabajar al mismo tiempo exige un gran esfuerzo, disciplina, hay que ser organizado, metódico, además contar con motivación y fuerza de voluntad. Sin embargo, no es una tarea inalcanzable, el hecho de tener éxito laboral y académico es una fuente de satisfacción con muchas recompensas, incluso un futuro.

    Algunos consejos para combinar estudios y trabajo son:

    Tener presente la dificultad: Si por cualquier motivo se llega a la necesidad de tener que combinar estudios y trabajo, resulta imprescindible ser consciente que es una réplica que requiere voluntad y esfuerzo sin que signifique que sea un reto inalcanzable. Pero hay que tener claro de que para lograr un buen rendimiento en los dos movimientos, se debe enfrentar la situación con máxima motivación y autoexigencia, además de disciplina.

    Planificar cada detalle: Se pueden realizar los estudios y el trabajo al mismo tiempo, sin tener que renunciar al entretenimiento y disfrutar las aficiones. La única condición imprescindible en el día a día es tener una buena organización. Esta es la clave para poder proporcionar el tiempo necesario para realizar cada tarea, así como una garantía para poder centrarse en cada área.

    Repasar cada mañana las tareas que se tienen que realizar en el día, permite organizar y cumplir los objetivos. En el transcurso del día, es realmente difícil que se pueda dedicar más de doce o trece horas diarias a estudiar y trabajar. Se deben descontar también, las horas necesarias para dormir, comer, atender otras tareas. Es recomendable que la planificación tenga flexibilidad de manera que puede realizar cambios y enfrentar cualquier eventualidad.

    Cuando se empieza a estudiar y trabajar, las primeras semanas son las más difíciles. Por lo que se deben tener bien planificados los tiempos, sabiendo qué momentos son los que se pueden aprovechar. Desarrollar una planeación semanal en la que, desde el domingo por la noche, se separe cuál es el momento que se va a dedicar al estudio. Esto ayuda a permanecer enfocado, sabiendo en todo momento cómo hay que organizarse.

    Estudiar en línea: Es importante conocer bien los horarios de clases, el tiempo que lleva desplazarse de un lugar a otro. Por cada hora de clase que se tome hay que agregar casi otra hora de desplazamiento. Una opción es la de estudiar bajo la modalidad en línea o de modo semi-presencial, y evitar así la pérdida de tiempo por tener que desplazarse.

    Distribuir el tiempo de la mejor forma: Se debe tener en cuenta cómo se distribuye el tiempo que se dedican a los estudios diarios. Lo más recomendable es destinar aproximadamente una o dos horas al día. Es mejor repartir el estudio en sesiones diarias más cortas, tener que afrontar toda la materia de la semana en una sola noche.

    Estudiar por mucho tiempo en un solo día reduce el rendimiento de manera sustancial, debido a que es imposible mantener la concentración por períodos muy largos.  Debido a esto, también se recomienda tomar un descanso cada cierto tiempo, por qué permite aclarar las ideas.

    Enfocarse en lo que es importante: Cuando se van acumulando las tareas y obligaciones, es muy importante tener la capacidad de distinguir entre lo que es urgente y lo importante. La buena planificación permite estar libre de imprevistos y urgencias. Además, el ahorro de tiempo que se puede obtener puede dedicarse a algo más importante. Tras un tiempo dedicado a los estudios y trabajo, aprender a ir al grano y lo hace cada vez más consciente del valor real que tiene el tiempo.

    Dejar el móvil de lado: Por difícil que parezca, el teléfono móvil puede y debe desconectarse. Sobre todo en situaciones en las que se necesita tener una máxima concentración. Apagar el móvil o simplemente quitar las notificaciones, es de gran ayuda. De lo contrario, se puede convertir en la distracción principal.

    No confiar en la buena memoria: Se puede tener la impresión de tener la capacidad de recordar todo lo que se ha visto en una clase o las instrucciones para realizar una tarea en el trabajo. Sin embargo, muy pocas personas tienen esas capacidades y es un hecho, la mayoría de las personas son incapaces de recordar qué es lo que hay que hacer en todo momento.

    Es muy importante tomar notas tanto en las clases como en el trabajo, para tener siempre una lista de tareas pendientes de resolver. Para los apuntes, es recomendable que se acompañen con comentarios a modo de complementos personales. Tener una buena agenda de contactos facilita mucho el trabajo y puede evitar realizar tareas a última hora.

    Tener siempre presente las motivaciones: Siempre habrá momentos complicados y estresantes. Una forma fácil para superarlos es tener presente lo que se hace y cuál es la razón por la que se eligió hacerlo. Tener siempre presente el objetivo por el que se está realizando el esfuerzo, es de mucha utilidad como motivación en los momentos en los que ya no se dé más.

    Hay que dejarse ayudar: Informar a los familiares que se va a vivir una etapa dura y compleja es una decisión muy inteligente, que puede facilitar el poder delegar las autoridades en el hogar o contar con el apoyo y la complicidad de los compañeros de trabajo. Cuando se decida combinar los estudios y el trabajo, la ayuda del entorno puede ser la base primordial para conseguir los objetivos propuestos.

    Aplicar lo que se está aprendiendo en el trabajo: Tal vez lo mejor de realizar los estudios y trabajo a la vez es que se pueden aplicar todas las teorías aprendidas a la práctica real. Los estudiantes que empiezan su vida laboral, son los que tienen claro que aprender no es solo aprobar exámenes y obtener buenas calificaciones, sino entender conceptos y descubrir cómo se solucionan para resolver problemas reales de la vida laboral.

    Aprovechar los desplazamientos: Si utiliza el transporte público, tiene una oportunidad para dedicarle tiempo a tareas que no requieran una gran concentración, y qué puede realizar fuera del entorno habitual. No tienen que ser tareas específicas de estudio o trabajo, sino por ejemplo, una lectura pendiente que sirva de relajación, dibujar, seguir una serie favorita e incluso las tareas específicas.

    Tener espacio para descansar: Con tantas horas al día dedicadas a los estudios y trabajo, es una obligación el tener tiempo para descansar. Las primeras semanas, la responsabilidad personal impide que se tome un tiempo para descansar, o pasar un rato con los compañeros de estudios y amigos, pero es fundamental tener esa desconexión mental.

    Si no se realiza en un tiempo prudencial, a mediano y largo plazo, el rendimiento termina por verse afectado. Es muy importante que no se permita que la presión por las nuevas dedicaciones domine todo el tiempo. Hay que pensar que el sentido de trabajo es el de tener contacto con el entorno laboral. En el caso que no se logre superar la experiencia, es mejor dedicar todo el tiempo a los estudios y disfrutar de una plenitud esta etapa de la vida.

    No dejar de dormir: Tampoco se puede caer en el error de dormir menos horas con la finalidad de utilizar más el tiempo. Las horas de descanso son fundamentales para mantener la eficiencia como estudiantes y trabajadores. El organismo necesita, como mínimo, siete horas de sueño reparador para poder comenzar la próxima jornada con las fuerzas necesarias, tanto a nivel físico como mental.

    Tener una alimentación balanceada: No hay que dejar de lado la importancia de una buena alimentación, debido a que es vital para que podamos cumplir con las metas diarias al máximo aprovechando una serie de alimentos que ayudan a rendir mejor. Se debe comenzar el día con un desayuno potente, renovar energías con tentempiés sanos y terminar con una cena ligera que facilite el sueño.

    Trabajos que se pueden hacer mientras se estudia

    Si el horario de estudiante lo permite y lo que se quiere es conseguir un dinero extra, se puede obtener un empleo con una jornada a tiempo parcial, de fin de semana o incluso una completa en temporada de vacaciones. Son puestos de trabajo que no requieren equivalentes, que no exigen tener años de experiencia y que no es obligatorio que estén relacionados con el área de estudio. Una búsqueda efectiva y contar con una buena disposición, serán los mejores aliados para poder combinar estudios y trabajo .

    Hostelería. Este sector es el más recomendado para encontrar varios tipos de puestos que encajan a la perfección con la vida de estudiante. Se encuentran, por ejemplo, trabajos como camarero de fin de semana, ayudante de cocina por las tardes o por las noches, o bien en mantenimiento en días de libranza.

    Dependientes. Este sector cuenta con un horario comercial muy amplio, sobre todo lo que abre durante las horas de más demanda en el día. Por lo general el tiempo de trabajo es variado tanto en las pequeñas tiendas como en las grandes cadenas, para poder completar turnos y realizar sustituciones.

    Recepcionista. Al igual que en las tiendas, en muchas empresas tienen la necesidad de que la recepción esté siempre atendida. El horario de atención al público también es muy variado y se suele buscar personal para cubrir media jornada y multas de semana.

    Teleoperador o gestor. Cuando se realizan llamadas los domingos a un operador de telefonía o en horas de la noche, la mayoría de las veces se es atendido por un estudiante. Las jornadas son más cortas y se trabaja por turnos a lo largo del día, lo que puede facilitar compaginar horarios.

    Asistentes en eventos. Es un trabajo que es muy compatible con los estudios. Las jornadas suelen ser largas, pero solo se realiza en los días que se realizan los eventos y las promociones.

    Animador sociocultural o monitor de ocio y tiempo libre. Por lo general, pide que tener formación en el área, pero es una inversión a corto plazo. La demanda de personal para actividades recreativas es bastante alta en: hoteles, resort, comedores escolares, residencias de ancianos, hospitales, entre otros.

    Clases particulares. Si se tiene facilidad para enseñar, se es un buen estudiante, dar clases particulares en un domicilio o en la propia casa, es una buena opción. Si está estudiando un grado en el que se tendrá un nivel de conocimiento alto en materias básicas, como matemáticas o gramática, siempre se tendrá trabajo.

    Dar clases en un centro. También podemos dar clases en una academia, colegio en horas extraescolares, centro cultural, o en diferentes sitios. Lo importante es que se brinde conocimiento en lo que se conoce, ya sea un deporte, actividad artística, cultural, o en la informática.

    Cuidado de niños y ancianos. Se lleva un cabo en un par de horas o tres al día, generalmente entre semana, por un tiempo determinado. Exige ser empático y responsable, además en este tipo de trabajo , la confianza es fundamental.

    Cuidado de mascotas. Hay que cuidar a las mascotas mientras el dueño trabaja. También puede ser un trabajo ideal para las vacaciones. Es una actividad muy sencilla y en la que se tiene la posibilidad de trabajar para varios dueños de mascotas a la vez.

    Estos son algunos trabajos que permiten estudiar a la vez, pero que no están relacionados con lo que se estudia. Si quiere trabajar en el área específica de estudios, hay que hacer la búsqueda laboral en prácticas y becas que tengan que ver con la formación académica.

    Ventajas y desventajas de trabajar y estudiar a la vez

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    Llevar al mismo tiempo los estudios y el trabajo es una tarea que demanda mucho tiempo dedicación, pero que a la larga da grandes satisfacciones. El hecho de que una persona utilice el dinero que se gana con su trabajo para financiar sus estudios demuestra que tiene expectativas a futuro y, sobre todo, deseos de superación. Sin embargo, poder compaginar los estudios con el trabajo es bastante complicado.

    Ventajas de estudiar y trabajar a la vez

    Ingresos: Una de las ventajas de combinar estudios y trabajo es que pueden costear los estudios. Con el sueldo que se gana se podrá pagar la matrícula de la universidad, material educativo, movilidad, alimentación, entre otros gastos.

    Responsabilidad: cuando se toma la decisión de estudiar y trabajar a la vez, se realiza con más responsabilidad. Al estudiar y trabajar se valora el esfuerzo. También para lograr los objetivos se necesita ser puntual, ordenado en el trabajo y responsable.

    Capacidad: Otra de las ventajas es que se pueden adquirir más conocimientos y poner en práctica las habilidades.

    Contactos: Una de las ventajas de estudiar y trabajar que será muy útil al finalizar los estudios, es que se pueden hacer contactos que ayudan lograr los objetivos propuestos.

    Desventajas de combinar estudios y trabajo

    Tiempo: Tal vez la desventaja más grande que hay es el manejo del tiempo. En muchas ocasiones el tiempo será insuficiente, será tan poco que no se podrá estudiar para los exámenes o impedirá llegar al tiempo al trabajo.

    Diversión: Al estudiar y trabajar al mismo tiempo, son muy pocas las horas que se tienen para la diversión. Los únicos días en que tal vez puede relajarse, es en los fines de semana. Siempre y cuando no se tenga trabajos de investigación o en el trabajo pidan hacer horas extras los sábados y domingos.

    Oportunidades: Al estudiar y trabajar se pueden resolver los gastos de estudio pero se pierden oportunidades valiosas de generar más ingresos. El estudio y el trabajo a la vez impedirá realizar horas adicionales o trabajar en empresas donde pagan más,  y tener un horario menos flexible.

    El estrés cuando se trabaja y estudia

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    Las personas que deciden estudiar y trabajar suelen experimentar que les faltan horas del día. Compaginar ambos horarios y sentir que no se tiene tiempo para hacer más nada, conlleva a vivir situaciones de estrés. Se sabe que el estrés es una respuesta natural del cuerpo como consecuencia de las situaciones complicadas y desafiantes que se enfrentarán en el transcurso de la vida y conllevará un trastorno y agotamiento físico y mental.

    Los especialistas advierten que nueve de cada diez españoles han presentado situaciones de estrés en el último año, siendo los estudiantes los que presentan mayores situaciones de forma más continua (42,1%), siendo el exceso de actividad y la falta de tiempo las causas principales de estrés (50,9%). Si no se tiene tiempo de hacer deporte, es necesario saber que el ejercicio físico es un factor clave para mitigar los daños que causan el estrés.

    Hay que sacar tiempo para realizar un mínimo de entre 150 y 300 minutos a la semana de alguna actividad física moderada. La liberación de endorfinas mediante la práctica de algún deporte ayuda a tener una sensación de relajación y felicidad y sin duda permite liberar el estrés y evitar que logre seguir adelante y alcanzar los objetivos.

    Algunas formas adicionales para mantener el estrés a raya y subir los niveles de energía son:

    • Comer tres veces al día: La comida sin duda alguna es energía. Si no, el cuerpo empezará a sentirse pesado y adormecido.
    • Hacer una siesta corta: siempre que se pueda, hay que buscar tomar una siesta de máximo 30 minutos, especialmente después de comer. La siesta ayuda a mejorar la memoria de corto plazo, además de aumentar la concentración y mantenerse alerta. Hay que procurar no dormir demasiado o muy poco o de lo contrario el cuerpo se sentirá aletargado y cansado.
    • Dormir temprano: Tal vez es más difícil acostarse temprano que madrugar. Esto es más común para las personas que estudian y trabajan por una razón sencilla: al final del día, es el único momento en el que de verdad se puede tener una distracción. La hora de dormir debe ser respetada religiosamente.
    • Tomar más agua: El agua tiene muchos beneficios para la salud, y entre ellos también se encuentra la capacidad de mantener la energía por medio de la hidratación.
    • Escuchar música: La música es una forma de reducir tus niveles de estrés. Si no se está aprovechando sus beneficios, es momento de hacerlo. Por suerte, en la actualidad, es muy fácil tener música que hace que el cuerpo y la mente respondan de forma positiva. Hay diferentes tipos de música para todos los gustos y para cada momento de la vida. Se puede escuchar algo movido cuando se quiere que la mente se mantenga despierta, o algo melódico para aumentar la concentración en una tarea complicada. También una buena técnica es escuchar música pop y bailar en el asiento para mantener el buen humor y la buena disposición durante las jornadas largas de estudio o trabajo.

    Se debe conocer que una forma de poder compaginar el estudio y el trabajo, es plantear la posibilidad de realizar los estudios a distancia, debido a que esto permite optar a una titulación académica. Mediante la utilización de otras técnicas de enseñanza y aprendizaje, permite que la persona estudie de una forma más flexible y al ritmo que más se ajuste a sus necesidades particulares, adaptando el tiempo para el estudio a su horario laboral, su situación personal, obligaciones familiares y profesionales, haciendo que compaginar los estudios y el trabajo no sea imposible.

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